Cada día más vehículos, -generalmente de alta gama- emplean el aluminio en su carrocería; por ello tenemos un Box específico para su tratamiento, con herramientas exclusivas, ropa de trabajo y personal específicamente cualificado.
El aluminio ha de estar aislado y separado de metales como el hierro, el acero y otras aleaciones, porque altera sus propiedades, se contamina, y puede llegar a oxidarse.