Reparar la chapa y pintura de un vehículo es una obra de arte: hay que mimar todos los detalles, conocer muy bien la materia prima y la técnica a utilizar en cada reparación.
Nuestro taller consta de una zona de chapa y otra de pintura. La zona de chapa está equipada con cuatro bancadas laser, soldadura de hierro, aluminio, cobre-silicio (CUSIN), y otra robotizada.
Para realizar una buena reparación hay que desmontar todo lo necesario, para no dejar nada al azar. Nada que pueda provocar holguras que pueden derivar en los odiosos “ruidos parásitos”, o en algo peor.
Las piezas y componentes han de encajar como salidos de fábrica. Por eso en recambios usamos siempre piezas originales.
La zona de pintura esta equipada con 11 boxes y un avanzado laboratorio, que permite obtener la formula exacta de color para cada vehículo. (Ud sabe que, por ejemplo, no todos los blancos son iguales.)
Disponemos de "Sección Rápida" que permite reparar el vehiculo en el menor tiempo posible.
Cuando el vehículo se da por terminado y tras la supervisión del departamento de calidad, retocamos los pequeños roces que pueda haber en otras partes de la carrocería.
Antes de entregarle el vehículo se hace una limpieza manual tanto del exterior como del interior.